Octubre / 13 / 2008
Posturas en la Economía: Klein y Friedman
Naomi Klein, en su reciente discurso para la Universidad de Chicago, básicamente demuestra su oposición a todo lo que la escuela de Friedman significa, incluyendo la fundación del centro de investigación económica en honor a Milton Friedman. Klein compara el desplome de Wall Street para el Neoliberalismo con la caída del Muro de Berlín para el Comunismo, relacionándolo con la ideología de Friedman.
El poder de la teoría de Friedman residía en que creaba en la mente de sus seguidores, un sistema y mercado utópico, un sistema que funcionaria a la perfección con un buen balance económico y de intereses. El economista vendía esta idea, el no estaba exento de creer que esto era posible; Klein enfatiza en que en un principio eran ideales y teorías que sonaban como la solución perfecta, pero esto no era lo mismo que trasladarlas al mundo real sin prever sus consecuencias. En mi opinión, no creo que este sea un caso ajeno, lo complicado con las teorías y pensamientos de ideología es traspasarlas de un lado teórico a lo práctico manteniendo la esencia pero adaptarlo a lo actual y real.
En su momento, Friedman pudo tener la razón en cuanto a la situación económica que se vivía en su periodo de difusión máxima, pero como todo en la historia, hay que evolucionar, transformar y fusionar lo aprendido y aplicado en el pasado y estudiar/analizar lo que funciono, lo que no y lo que podemos seguir empleando pero de forma actualizada y relacionada con el ámbito contemporáneo. No creo que se tenga que dejar completamente atrás la ideología de Friedman, en algunos aspectos es la base de ciertas tendencias ideológicas y económicas, tal vez estas mismas bases nos hayan llevado a la crisis actual, sea esto cierto o no, lo importante es salir de esta analizando posibles alternativas y soluciones según el contexto actual, no llegar a sus raíces ideológicas que no vendrán a resolver el problema a fin de cuentas.
Las teorías y políticas han sido aplicadas por diversas personas en el poder, desde Pinochet en Chile y Yeltsin y los Chicago Boys en Rusia hasta Bush en Estados Unidos, los seguidores de Friedman negaran relación alguna, argumentando que son distorsiones de tales y que deberían ser tomadas en cuenta como ejemplos. La aplicación del pensamiento de Friedman resulto para el presidente Reagan en 1980 cuando este primero oficio como su asesor económico; se impusieron políticas monetarias restrictivas para acabar con la inflación, a la vez que se redujeron los impuestos para aumentar el ahorro y la inversión.
Una idea que fomentaba Friedman era que la consciencia de clases desaparecería, la clase trabajadora no se habría de considerar asimismo como trabajadores ya que todos son propietarios de una parte del mercado de acciones, todos tendrían hipotecas, por lo tanto se verían a sí mismos como dueños, pensando como jefes. Klein hace mención a la batalla de clases, donde los ricos acostumbran estar siempre en la cima, pero en estos momentos hay una especie de rebelión de los pobres. La cuestión de clases siempre ha sido una problemática presente en los ámbitos económicos y políticos, lo que Friedman proponía es casi imposible dado que potencialmente nunca existirá un nivel en donde todos podamos vernos iguales, con las mismas oportunidades de desarrollo y expansión, de inversión, de ganancias, etc. sobre todo en países no desarrollados como grandes potencias, que aun así en estos hay esta gran división entre los altos ejecutivos con poder y posibilidades y los que forman parte del status quo.
La perspectiva en tiempos de Friedman era que la economía no es una ciencia política ni social, sino que una “hard science” al nivel de la física y química; énfasis en que la economía no se ocupa solamente de los aspectos políticos y económicos como la privatización, desregularización, libre mercado, etc. Milton Friedman es reconocido como el padrino de la desregularización, que según palabras de Klein llevo a la actual crisis económica.
Klein argumenta que la ideología de Friedman esta mas que muerta, por lo cual no le encuentra sentido alguno a la construcción de este centro, por su parte solo creo que lograra afianzar aun mas estos pensamientos y políticas para asegurarse de que nunca sean olvidados y estén al alcance en cualquier oportunidad que se presente. Es comprensible que quieran hacerle esta edificación en su honor a Friedman dado que en Estados Unidos es donde vio su esplendor, por así decirlo, su teoría y pensamiento ideológico, donde se vieron frutos y se creyó que se había encontrado la solución a las crisis económicas venideras. Lo no tan compresible es que quieran continuar consolidando este pensamiento que ha dejado de ser contemporáneo, dada la situación constantemente volátil de la actualidad.
Klein cita a dos autores que hacen referencia a Friedman; hace mención de John Kenneth Galbraith con su frase “La desdicha de Milton Friedman es que sus políticas fueron probadas” y a Rumsfeld, que en su discurso en conmemoración a Friedman comento “Milton es la personificación de que las ideas tienen consecuencias.” Klein, oportunamente, escogió estas dos citas que claramente son una crítica y/o denuncia al trabajo de Friedman; esto nos recuerda que la situación económica no se puede tomar a la ligera y que se tiene que tomar en cuenta el escenario político y social para ver si funcionara, asimismo la práctica de las teorías puede no correr paralelo a lo escrito.
En su escrito Capitalism and Freedom, Friedman habla del alcance que puede tener una crisis: “Solamente una crisis, actual o percibida, produce cambios reales. Cuando ocurre esa crisis, las acciones llevadas a cabo dependen de las ideas que se oigan y comenten en el entorno. Esa, creo, es nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, mantenerlas vivas y disponibles hasta que lo políticamente imposible se torne políticamente inevitable.” Muy inteligente pensamiento el de este personaje, Friedman, y sobre todo porque aun en tiempos contemporáneos esta teoría es vista en todos los escenarios. Es bastante obvio que la situación precaria en los últimos años ha fomentando un sinfín de movimientos y posturas y que todo esto se ha dado a partir de crisis, crisis que son solucionadas o continúan aun, pero que generan un intercambio de ideas y una transformación de ideales por igual. La cuestión de lo “políticamente inevitable” creo yo es la razón de muchos de los problemas que podemos ver en la actualidad, ese pensamiento es el que nos ha llevado a seguir con problemáticas que forjándose desde el pasado. Todas las crisis actuales así como las venideras exigen respuestas y sobretodo, acciones. Fueron alertas y ahora son claros signos de que el sistema dejo de funcionar. La aplicación de ideologías, que no dejan de ser muy rentables, no llevara a la solución de los problemas.
Klein, en su discurso, nos exhorta a cuestionarnos que es lo que pasa en el mundo real cuando las ideas de Milton Friedman son puestas en practica, que pasa con la libertad, con la democracia, con el gobierno, con la estructura social, con la relación entre políticos y los grandes ejecutivos. Estos cuestionamientos, creo yo, ya fueron solucionados de alguna forma con los casos que Klein presenta en los otros países, el problema aquí seria que en Estados Unidos funciono de una manera muy diferente y es difícil relacionar la situación del pasado con la actual sin tomar en cuenta los “beneficios” que se obtuvieron con Reagan, pero es obvio que la situación global no es la misma entonces tenemos que cambiar el enfoque y no solo preguntarnos lo antes mencionado, sino también la cuestión del individuo dentro del mercado, del sector laboral, de su papel en la economía actual y de cómo este puede apelar por hacer y exigir cambios, encontrar alternativas.
El poder de la teoría de Friedman residía en que creaba en la mente de sus seguidores, un sistema y mercado utópico, un sistema que funcionaria a la perfección con un buen balance económico y de intereses. El economista vendía esta idea, el no estaba exento de creer que esto era posible; Klein enfatiza en que en un principio eran ideales y teorías que sonaban como la solución perfecta, pero esto no era lo mismo que trasladarlas al mundo real sin prever sus consecuencias. En mi opinión, no creo que este sea un caso ajeno, lo complicado con las teorías y pensamientos de ideología es traspasarlas de un lado teórico a lo práctico manteniendo la esencia pero adaptarlo a lo actual y real.
En su momento, Friedman pudo tener la razón en cuanto a la situación económica que se vivía en su periodo de difusión máxima, pero como todo en la historia, hay que evolucionar, transformar y fusionar lo aprendido y aplicado en el pasado y estudiar/analizar lo que funciono, lo que no y lo que podemos seguir empleando pero de forma actualizada y relacionada con el ámbito contemporáneo. No creo que se tenga que dejar completamente atrás la ideología de Friedman, en algunos aspectos es la base de ciertas tendencias ideológicas y económicas, tal vez estas mismas bases nos hayan llevado a la crisis actual, sea esto cierto o no, lo importante es salir de esta analizando posibles alternativas y soluciones según el contexto actual, no llegar a sus raíces ideológicas que no vendrán a resolver el problema a fin de cuentas.
Las teorías y políticas han sido aplicadas por diversas personas en el poder, desde Pinochet en Chile y Yeltsin y los Chicago Boys en Rusia hasta Bush en Estados Unidos, los seguidores de Friedman negaran relación alguna, argumentando que son distorsiones de tales y que deberían ser tomadas en cuenta como ejemplos. La aplicación del pensamiento de Friedman resulto para el presidente Reagan en 1980 cuando este primero oficio como su asesor económico; se impusieron políticas monetarias restrictivas para acabar con la inflación, a la vez que se redujeron los impuestos para aumentar el ahorro y la inversión.
Una idea que fomentaba Friedman era que la consciencia de clases desaparecería, la clase trabajadora no se habría de considerar asimismo como trabajadores ya que todos son propietarios de una parte del mercado de acciones, todos tendrían hipotecas, por lo tanto se verían a sí mismos como dueños, pensando como jefes. Klein hace mención a la batalla de clases, donde los ricos acostumbran estar siempre en la cima, pero en estos momentos hay una especie de rebelión de los pobres. La cuestión de clases siempre ha sido una problemática presente en los ámbitos económicos y políticos, lo que Friedman proponía es casi imposible dado que potencialmente nunca existirá un nivel en donde todos podamos vernos iguales, con las mismas oportunidades de desarrollo y expansión, de inversión, de ganancias, etc. sobre todo en países no desarrollados como grandes potencias, que aun así en estos hay esta gran división entre los altos ejecutivos con poder y posibilidades y los que forman parte del status quo.
La perspectiva en tiempos de Friedman era que la economía no es una ciencia política ni social, sino que una “hard science” al nivel de la física y química; énfasis en que la economía no se ocupa solamente de los aspectos políticos y económicos como la privatización, desregularización, libre mercado, etc. Milton Friedman es reconocido como el padrino de la desregularización, que según palabras de Klein llevo a la actual crisis económica.
Klein argumenta que la ideología de Friedman esta mas que muerta, por lo cual no le encuentra sentido alguno a la construcción de este centro, por su parte solo creo que lograra afianzar aun mas estos pensamientos y políticas para asegurarse de que nunca sean olvidados y estén al alcance en cualquier oportunidad que se presente. Es comprensible que quieran hacerle esta edificación en su honor a Friedman dado que en Estados Unidos es donde vio su esplendor, por así decirlo, su teoría y pensamiento ideológico, donde se vieron frutos y se creyó que se había encontrado la solución a las crisis económicas venideras. Lo no tan compresible es que quieran continuar consolidando este pensamiento que ha dejado de ser contemporáneo, dada la situación constantemente volátil de la actualidad.
Klein cita a dos autores que hacen referencia a Friedman; hace mención de John Kenneth Galbraith con su frase “La desdicha de Milton Friedman es que sus políticas fueron probadas” y a Rumsfeld, que en su discurso en conmemoración a Friedman comento “Milton es la personificación de que las ideas tienen consecuencias.” Klein, oportunamente, escogió estas dos citas que claramente son una crítica y/o denuncia al trabajo de Friedman; esto nos recuerda que la situación económica no se puede tomar a la ligera y que se tiene que tomar en cuenta el escenario político y social para ver si funcionara, asimismo la práctica de las teorías puede no correr paralelo a lo escrito.
En su escrito Capitalism and Freedom, Friedman habla del alcance que puede tener una crisis: “Solamente una crisis, actual o percibida, produce cambios reales. Cuando ocurre esa crisis, las acciones llevadas a cabo dependen de las ideas que se oigan y comenten en el entorno. Esa, creo, es nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, mantenerlas vivas y disponibles hasta que lo políticamente imposible se torne políticamente inevitable.” Muy inteligente pensamiento el de este personaje, Friedman, y sobre todo porque aun en tiempos contemporáneos esta teoría es vista en todos los escenarios. Es bastante obvio que la situación precaria en los últimos años ha fomentando un sinfín de movimientos y posturas y que todo esto se ha dado a partir de crisis, crisis que son solucionadas o continúan aun, pero que generan un intercambio de ideas y una transformación de ideales por igual. La cuestión de lo “políticamente inevitable” creo yo es la razón de muchos de los problemas que podemos ver en la actualidad, ese pensamiento es el que nos ha llevado a seguir con problemáticas que forjándose desde el pasado. Todas las crisis actuales así como las venideras exigen respuestas y sobretodo, acciones. Fueron alertas y ahora son claros signos de que el sistema dejo de funcionar. La aplicación de ideologías, que no dejan de ser muy rentables, no llevara a la solución de los problemas.
Klein, en su discurso, nos exhorta a cuestionarnos que es lo que pasa en el mundo real cuando las ideas de Milton Friedman son puestas en practica, que pasa con la libertad, con la democracia, con el gobierno, con la estructura social, con la relación entre políticos y los grandes ejecutivos. Estos cuestionamientos, creo yo, ya fueron solucionados de alguna forma con los casos que Klein presenta en los otros países, el problema aquí seria que en Estados Unidos funciono de una manera muy diferente y es difícil relacionar la situación del pasado con la actual sin tomar en cuenta los “beneficios” que se obtuvieron con Reagan, pero es obvio que la situación global no es la misma entonces tenemos que cambiar el enfoque y no solo preguntarnos lo antes mencionado, sino también la cuestión del individuo dentro del mercado, del sector laboral, de su papel en la economía actual y de cómo este puede apelar por hacer y exigir cambios, encontrar alternativas.
1 comentario:
me parece un comentario bien puntual en lo importante y que sospecha de ambos lados. Lo que me parece más que inteligente.
gracias,
d
Publicar un comentario